#RR17 La guerra, la crisis y llenar al nuevo Estado se comieron al proletariado ruso, dijo historiador

En “El último combate de Lenin”, el historiador Moshe Lewin marcó quién fue el principal enemigo del espíritu inicial de la Revolución: la guerra civil contra los reaccionarios y la formación de un nuevo aparato estatal. Al final, el partido político sustituyó a la clase social. “Los soviets, que eran por naturaleza órganos de gobierno por los trabajadores, no son en realidad más que ejercidos por el estrato más avanzado del proletariado, pero no por las masas obreras”, reconoció Lenin en 1919.

Extracto del capítulo 1 de “El último combate de Lenin”:

“En el transcurso de la guerra civil, (los obreros) siguieron proporcionando los  cuadros más abnegados y adictos, tanto al ejército como a la administración soviéticos. Pero esta guerra, mortífera y devastadora, ocasionó  un  paro  en  la  producción  de  numerosas fábricas, o incluso su destrucción; cobró un pesado tributo de hombres entre los obreros, combatientes de vanguardia en todos los frentes, y provocó asimismo su dispersión por los campos en  busca  de  medios de subsistencia.

Al mismo tiempo, los elementos más entregados y mejor dotados  son  movilizados  por  los  servicios  gubernamentales, locales y centrales. Las funciones gubernamentales merman las filas de la clase obrera, especialmente en los sectores donde se había reclutado su vanguardia: metalúrgicos, ferroviarios o mineros. La utilización de los obreros en el aparato  administrativo  fue quizá la carga más pesada para el proletariado ruso, cuyo número no abarcaba más de tres millones de obreros industriales. El propio Lenin lo constata: “Las fuerzas del proletariado han sido sobre todo agotadas por la creación del aparato administrativo”, y añade que el proletariado ha perdido conciencia de clase, es decir se ha desviado del camino de la clase que constituye.

Ya fueran los obreros muertos en combate, integrados en el aparato administrativo o desmoralizado por la penuria y el tráfico de mercado negro emprendido para no perecer, el resultado fue en cualquier caso trágico. La revolución, presentada como la conquista del poder por la clase obrera, y que en efecto lo había sido en gran medida, encontró un resultado diferente al término de la guerra civil, porque la misma revolución había matado a sus pioneros en la tarea.

Dos años después de  Octubre, los soviets habían perdido el ejercicio directo del poder. En marzo de 1919,  Lenin  constatará  con  profundo  enojo,  pero  con la mayor franqueza, que  debido al nivel deplorable de la instrucción y de la educación de las masas “los soviets, que eran por naturaleza unos órganos de gobierno por los trabajadores, no son en realidad más que órganos de gobierno para los trabajadores, gobierno ejercido por el estrato más avanzado del proletariado, pero no por las masas obreras”.

Desde el momento en que se admitió el hecho de la debilitación del proletariado, la dictadura perdió fatalmente uno tras otro los caracteres que se le habían atribuido. Deja de considerarse que el poder revolucionario se apoya sobre toda la clase obrera, ni siquiera sobre una gran mayoría de ella.”

El último combate de Lenin PDF

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