#CopaDeOro80 “¿No me acompañás a ver a un señor Silvio Berlusconi?”

Tal como rememora el ex presidente Julio María Sanguinetti, la primera vez que escuchó el nombre de Silvio Berlusconi, ex primer ministro italiano y líder del partido conservador Forza Italia, fue cuando el neutral de la AUF en 1980, Washington Cataldi, fue a visitarlo a Europa. Ese contacto fue clave para la consolidación de la Copa de Oro de Campeones Mundiales, el Mundialito de 1980.

En la hora previa de las sesiones parlamentarias, los diputados o senadores presentan posiciones o mencionan acontecimientos destacables en una breve oratoria antes de ingresar a los asuntos del día. Como senador, el ex presidente recordó los diez años del fallecimiento de Washington Cataldi, diputado batllista y subsecretario de Industria entre 1969 y 1971, cuando la secretaría de Estado era liderada por el propio Sanguinetti.

Durante la oratoria recordó una anécdota con Cataldi y su rol en la Copa de Oro de 1980:

“En la vida deportiva marcó un jalón, desde luego que en la vida de Peñarol, pero también más allá. Es el hombre que incorpora nuestro fútbol —que fue internacional desde el año 1924—a un nuevo concepto que nacía: el fútbol espectáculo que, a través de la televisión en colores que en ese momento estaba apareciendo, adquirió el fenómeno que hoy llamamos globalización, de la cual este deporte es uno de los elementos más característicos.

Esto es algo que todos sabemos por experiencia de nuestras vidas, cuando los fines de semana alternamos y compartimos los mismos partidos en España, en Italia, en Inglaterra, en Argentina y en Uruguay, fenómeno este que él anticipatoriamente vio. Tanto es así que hoy narraba para una televisora que me interrogaba al respecto, que la primera vez que oí nombrar al Sr. Berlusconi fue a Washington Cataldi.

Eran los años de la dictadura y él había imaginado aquel fenómeno de la Copa de Oro. Un día me había dicho: “El Uruguay nunca más va a poder hacer un campeonato del mundo. No tenemos economía para organizar un campeonato de esas características –esto lo recordé mucho cuando Corea, que hoy es una potencia, compartió con Japón esa organización–.

Me decía: “Ahora se cumplen cincuenta años del primer campeonato y tenemos una oportunidad única”. De ahí surge esa creación que el Gobierno militar de la época mira con hostilidad y la Asociación sí miró con simpatía, pero todo lo que provenía de él de inmediato generaba suspicacia, porque como a todos los individuos de esa capacidad excepcional y brillo, le acompañaban la gloria y el aplauso tanto como la oposición, el rumor y la envidia. Ante aquello que concebía Cataldi, de inmediato todo el mundo imaginaba que de alguna manera iba a beneficiar a Peñarol, aunque no era el caso.

Solitariamente él siguió transitando por esa idea. Un día me dice: “¿No me acompañás a Italia? Voy a ver a un señor Berlusconi, que compró una estación de televisión en Montecarlo y quiere establecer una competencia en esta materia. Está precisando un gran espectáculo y, según me dicen, es el único hombre que podría financiar la Copa de Oro.” Y bueno, allá se fue.

Luego de algunos días vuelve y me dice: “Tú te lo perdiste. Hubieras disfrutado más que yo, porque este hombre tiene una colección de cuadros monumental. Se compró un monasterio al lado de la casa para colocarla. De verdad, te hubieras divertido más que yo, pero te lo perdiste.” Le pregunto: “Pero, al final, arreglaste el asunto?” “Sí, sí”, me contestó y agregó: “La estación de televisión de él va a financiar todo”.

Ese fue mi primer conocimiento de este personaje hoy tan resonante —por tantos motivos— en la vida internacional. Y así surgió ese invento increíble de la Copa de Oro que trajo a las figuras más importantes del fútbol mundial de aquel momento: Paolo Rossi, Antonioni, Maldini, Rummenigge, Maradona, Sócrates, etcétera, en un espectáculo que resultó realmente muy particular.”

http://washingtoncataldi.blogspot.com.uy/

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s