#historia Zelmar Michelini identificó en medidas de Pacheco el origen de la violencia civil

El diputado asesinado por razones políticas Zelmar Michelini expresó en un discurso en Mercedes, en 1971, que “los tupamaros ni existían en 1968, no tenían acción ni nadie los conocía”, al tiempo que identificó varias disposiciones en el gobierno de Jorge Pacheco Areco que generaron violencia civil: congelamiento de salarios, devaluación, represión policial, medidas prontas de seguridad, censura y torturas por motivos políticos.

“En 1968 había un presidente de la República y un gobierno que acababa de llevar a los más grandes empresarios a las posiciones más importantes, y eso en las vísperas de una nueva devaluación” recordó Michelini. Lo dijo en referencia al recambio ministerial donde ingresaron varias personalidades del ámbito privado comercial para “mejorar la gestión”*. (ver listado) También mencionó las cartas de intención firmadas entre Uruguay y el FMI, por gobiernos blanco y colorado de aquellos años.

En otro pasaje señala que si bien en junio de 1968 “no existían los tupamaros” en la agenda pública, “había sí hambre en la calle, la gente no tenía trabajo y, en Montevideo, la gente estaba saliendo a las calles para reclamar contra la política económica, que la estaba asfixiando”. Michelini señala que la respuesta del gobierno fue la congelación de precios y salarios, “sabiendo perfectamente que en la historia del mundo esa congelación supone la congelación de los salarios y nunca de los precios”.

Consignó a las medidas prontas de seguridad del 13 de junio de 1968 como un instrumento para “liquidar al movimiento sindical” que incluyó el allanamiento y la prisión de sindicalistas. “No existían los tupamaros. Por cientos fueron llevados dirigentes sindicales a la cárcel. No existían los tupamaros. Por cientos fueron llevados a la cárcel, clausurados sus sindicatos, clausurada la CNT, arrasada la Universidad, clausurado los diarios que protestaron, fueron puestos fuera de circulación algunos partidos políticos”.

Reconoció una triste novedad política inaugurada por Pacheco: “Lo que no se había conocido antes, se comenzó a destituir a los trabajadores que habían hecho huelga. Por cientos fueron a la cárcel los trabajadores de UTE, de ANCAP, de OSE. En nombre de un gobierno batllista condenaron lo que había sido un arma impuesta por los batllistas durante toda su vida como la única arma que tenía el trabajador para defenderse”.

“El sindicato era su segundo hogar, respetado por todos y sobre todo por el Poder Ejecutivo”, dijo Michelini sobre el papel del sindicato en la matriz ideológica batllista. Esto fue señalado por el líder político colorado y fundador del Frente Amplio como una “traición” y el comienzo de la violencia civil.

“En el mismo momento en que le Poder Ejecutivo rompía con esto estaba creando el clima de violencia, porque eso es la violencia: no es solamente el arma en la mano, no es el cuchillo, el revólver o la metralleta, la violencia es la persecución al trabajador, es echarlo de su trabajo, es condenarlo al hambre, es darle un salario por el cual no puede vivir, es una jubilación que lo mata de hambre, es arrancarlo de la tierra, es no comprarle su cosecha, es abrir la puerta del país para el contrabando de los grandes latifundios”, dijo Zelmar Michelini.

También informó sobre torturas contra sindicalistas. Dijo que habían “280 trabajadores durante horas, que no habían cometido nunca un delito, con 28 años de trabajo algunos, gente honorable, que había ido a la huelga en procura de una reivindicación porque el salario no le daba para vivir”. “La violencia moral e intelectual también es condenado por la ONU, tanto o más que la física” dijo en 1971.

Y concluyó: “yo no digo aquí nada que no le haya dicho ya a los ministros”. Zelmar Michelini fue asesinado en Buenos Aires el 21 de mayo de 1976, junto al diputado wilsonista Héctor Gutiérrez Ruiz. Los encontraron con los cuerpos de dos militantes tupamaros, William Whitelaw y Rosario del Carmen Barredo.

Extracto del discurso de Zelmar Michelini en la Plaza Independencia de Mercedes, 1971.

Zelmar Michelini y Wilson Ferreira Aldunate. Foto:  Montevideo Portal.
Zelmar Michelini y Wilson Ferreira Aldunate. Foto: Montevideo Portal.

(listado)

Carlos Frick Davie fue ministro de Ganadería en 1968, cuando se desempeñaba como director del Banco de Crédito en el mundo privado. José Serrato en Transporte, Comunicaciones y Turismo (como se llamaba el ministerio en ese momento), fue dueño de tres importantes fábricas, incluida Cristalerías del Uruguay.

También ingresó al Poder Ejecutivo Jorge Peirano Facio, en Industria, posteriormente procesado por la quiebra del Banco Mercantil, pero cuya sentencia cayó porque el juez de la causa fue acusado por la justicia militar por apoyo a la sedición. En Obras Públicas permaneció Walter Pintos Risso durante todo el período pachequista, dueño de la firma de arquitectos reconocida en plaza.

Otro de los hombres de Pacheco fue Walter Ravenna, en la cartera de Salud Pública. posteriormente fue ministro de Defensa de Juan María Bordaberry, con quien firmó el decreto de disolución de las cámaras legislativas.

“Los defensores de Pacheco afirman que el presidente era consciente de la pérdida de prestigio que estaba sufriendo la clase política e intentaba renovar la confianza por la vía de incorporar gente con reconocida capacidad de gestión”, dice el suplemento número 20  de Historia Reciente publicado por El País.    http://medios.elpais.com.uy/downloads/2007/HistoriaReciente/20.pdf

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