#histórico Cuba y Estados Unidos reanudan relaciones diplomáticas y despiertan rumores de caída del embargo

Tras una breve llamada de teléfono entre el presidente de Cuba, Raúl Castro y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, más un largo proceso de acercamiento que tuvo como actores, según sus principales protagonistas, al Papa Francisco y al gobierno de Canadá, puede decirse que el bloqueo a la isla del Caribe se evapora en las aguas calientes que separan La Habana de Miami.

Desde la caída del dictador Fulgencio Batista hasta hoy corrió mucha agua bajo del puente, pero deberá correr mucha tinta para explicar el largo y escabroso proceso de esta historia donde se escribió otra que duró casi en paralelo: los 55 años del bloqueo hacia Cuba.

Por estas horas hay una rápida lectura que no hay que dejar pasar. Este bloqueo fue una contienda política – fría dirán algunos – en la que Cuba sale ganador. No sólo por el hecho de haber dado un enorme paso político – simbolizado en el intercambio de ciudadanos  – sino por la forma en que se baja el telón de esta triste historia, lentamente.

Fue el pueblo cubano quien resistió en perpetuo silencio, sólo tuvo su inteligencia. Algunos dirán que la posición de los demócratas en las próximas elecciones en Estados Unidos está debilitada y con esta “simpática” medida podrían buscar el voto latino. Aún así, no se le resta mérito alguno al pueblo cubano. Al contrario, los millones de cubanos demostraron que, siendo una sociedad pacífica, respetuosa y educada, aún con las limitaciones propias de un país bloqueado económicamente, forzaron al Partido Demócrata a modificar una vieja posición. Ya no se puede tapar el sol con un dedo.

La ley siempre estuvo de parte de Cuba. En todo caso el que se situaba en la ilegalidad, una vez más, era Estados Unidos. Le pueden preguntar a la ONU y a la mayoría de los Estados que votaban una y otra vez el levantamiento del bloqueo.  Esta pelea, casi invisible, desprovista de acciones bélicas y de plomo por parte de Cuba, la ganó una sociedad que envía libros y médicos a otros países en vez de bombas. Esta difícil fricción de 55 años la ganó la política. Una hamburguesa de Burger King no va a tirar abajo nada.

Para aquellos preocupados por Fidel o por la sombra de Fidel; tranquilos, Fidel aún está vivo y seguramente fumándose un habano. Y pensando el futuro.

Ernesto Guevara tomando una Coca Cola poco tiempo antes de su histórica oratoria en la sede de la ONU contra el bloqueo a Cuba, del 11 de diciembre de 1964.
Ernesto Guevara tomando una Coca Cola poco tiempo antes de su histórica oratoria en la sede de la ONU contra el bloqueo a Cuba, del 11 de diciembre de 1964.

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