Lacalle Pou y el presidente de la Cámara de Comercio coinciden que el Estado interfiere en exceso en las relaciones laborales

 

 

Si bien el programa político del precandidato por el Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, asegura que mantendrá los Consejos de Salarios, señala que “se ha perdido el equilibrio entre los actores sociales, debido a que el Estado dejó de mantener una razonable equidistancia”. Por su parte, el principal de la Cámara de Comercio, Carlos Perera, ha dicho que “el Estado tiene mucha injerencia”.

En el capítulo 3 “Un país auténticamente productivo” del programa que presenta el precandidato nacionalista, existe una sección denominada “Relaciones laborales”, donde se detalla que “la acción de los últimos gobiernos ha contribuido a enrarecer el clima social”, en clara alusión a la forma en la que se instrumentaron los Consejos de Salarios.

Se ha perdido el equilibrio entre los actores sociales, debido a que el Estado dejó de mantener una razonable equidistancia (…) se ha instalado una cultura que coloca al conflicto como primera reacción ante cualquier diferencia, sin evaluar el impacto sobre el clima de convivencia y la marcha de la economía”, añade.

Y concluye: “Asignamos un importante papel al Estado en las negociaciones colectivas. Ese papel no debe limitarse a fijar acuerdos sobre salarios y condiciones de trabajo, sino que debe contribuir a aumentar la confianza entre las partes y a promover una cooperación generadora de oportunidades para todos”.

Mientras tanto, Perera ha dicho recientemente en una entrevista que le realizó El País que “los Consejos de Salarios han dividido al país en dos. ¡Usted habla de empresarios y tenemos una imagen! ¡Somos los malos de la película! Hay tantas empresas donde se llevan bien el personal y el patrón y funcionan y salen para adelante. Lo mejor que puede pasar es ser lo mayormente comunicativos y que se puedan resolver las cosas entre seres humanos. Pero parece que se persigue dividir”.

Tras la pregunta si el Estado dificulta la relación, el empresario no tardó en responder: “El Estado tiene mucha injerencia. Yo quiero lo justo, ni más para un lado ni para el otro. Pero veo que estamos siendo relegados. Me encantaría tener el mismo poder que tienen los sindicatos, no más, para que seamos escuchados igual que ellos. Yo pienso siempre en el diálogo, no en la radicalización. Pero no hemos sido muy escuchados”.

Perera había sido entrevistado anteriormente por el semanario Búsqueda. En la oportunidad dejó un mensaje claro: “Que no nos hagan enojar a los empresarios. […] Que no nos transformemos nosotros en movimientos y quejas parecidas a las que hacen los sindicatos”.

Previo a la existencia de la ley 10.499 de los Consejos de Salarios que data de 1943 la negociación entre trabajadores y patronales era espontánea, bilateral y libre. Una publicación del boletín técnico interamericano de formación profesional de la OIT (http://www.oitcinterfor.org/sites/default/files/file_articulo/haz_fal.pdf), señala al respecto que este viejo mecanismo “culminó muchas veces con acuerdos que carecían de los elementos de las convenciones colectivas. La poca fuerza de los sindicatos y la resistencia patronal a aceptar que la fijación de los salarios se practicara por esta vía, pueden ser considerada como las principales causas para que los convenios colectivos no triunfaran”.

Precisamente la puesta en funcionamiento de la ley 10.449 “introduce una negociación trilateral, obligatoria y procedimentalizada. Los Consejos de Salarios fueron utilizados principalmente como mecanismo de fijación de salarios mínimos por categorías y por rama de actividad, sin perjuicio de que las partes comenzaron a negociar otras condiciones de trabajo”.

En 2009 se vota la ley 18.566 “Sistema de Negociación Colectiva” en la que se establece, entre otros aspectos, que tanto trabajadores y empresarios “tienen derecho a adoptar libremente acuerdos sobre las condiciones de trabajo y empleo, y regular sus relaciones recíprocas”. Y añade: “El Estado promoverá y garantizará el libre ejercicio de la negociación colectiva en todos los niveles. A tales efectos adoptará las medidas adecuadas a fin de facilitar y fomentar la negociación entre empleadores y trabajadores”.

Para el catedrático en Derecho Laboral, Jorge Rosenbaum Rimolo, “los Consejos de Salarios constituyen un mecanismo de reafirmación conceptual y práctica del tripartismo como expresión de principio, susceptible de dar cabida y promover la participación de todos los intereses involucrados en el seno del conglomerado social (…) Han demostrado constituir mecanismos de efectos redistributivos no sólo en el corto, sino también en el largo plazo (…) Las prácticas tripartitas sirvieron incluso para superar los niveles establecidos por el salario mínimo nacional, el que progresivamente se fue transformando en un mero dato referencial, ya que las remuneraciones mínimas fijadas por categorías y por actividad, en términos generales, siempre han resultado sensiblemente superiores a aquellos”. (file:///C:/Users/namor/Downloads/61-193-1-PB%20(1).pdf)

 

 

 

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